Parece contradictorio mover el cuerpo antes de dormir, pero un movimiento guiado y con final lento ayuda a los niños a soltar la energía acumulada en vez de llevarla a la colchoneta.
La secuencia: 3 minutos de saltos y giros libres con música rápida, 3 minutos de "estatuas" (bailar y congelarse cuando para la música), y 4 minutos de estiramientos lentos imitando animales (gato que se despereza, tortuga que se esconde). Terminamos siempre en el suelo, en silencio, respirando hondo tres veces.