Empezar el día con una canción con gestos ayuda a que los niños se ubiquen en el espacio y bajen la ansiedad de la despedida. Esta es la que usamos, adaptable a cualquier melodía sencilla que ya conozcas.
"Buenos días, buenos días (aplauden dos veces)
ya llegó, ya llegó (señalan la puerta)
el sol está despierto (levantan los brazos)
y yo también, y yo también (se señalan a sí mismos)
¡A cantar! ¡A jugar! (giran en su lugar)
que hoy va a ser un lindo día."