Jugar con rimas es uno de los mejores predictores de que un niño aprenderá a leer con más soltura. La buena noticia: no hace falta material, solo un par de minutos y ganas de hacer el tonto con las palabras.
1. "Veo veo" con rima: en vez de adivinar por color, el otro debe adivinar por una palabra que rime ("veo algo que rima con gato").
2. Cadena de rimas: cada niño dice una palabra que rime con la anterior hasta que alguien se traba.
3. Rima o no rima: dices dos palabras y todo el grupo aplaude si riman y se queda quieto si no.
4. Inventar un verso tonto con el nombre de cada niño.
5. Cambiar la letra inicial de una canción conocida para crear rimas absurdas.
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